Existe una diferencia importante entre tener convicciones y vivir dentro de ellas, las convicciones permiten orientarse, tomar decisiones, construir criterio, pero algunas veces dejan de cumplir esa función, empiezan a ofrecer algo más: seguridad.
Cuando eso ocurre, cambia la forma de pensar, porque una idea deja de ser una explicación posible del mundo, se convierte en una condición para sentirse estable, eso tiene consecuencias.
La revisión deja de parecer crecimiento, empieza a sentirse amenaza, ya no se pregunta ¿Esto sigue teniendo sentido?, la pregunta cambia, ¿Qué pasaría conmigo si esto dejara de ser cierto?
Y pocas preguntas generan tanta resistencia, porque hay personas que no solo organizaron pensamientos alrededor de ciertas certezas, organizaron relaciones, decisiones, historias personales, versiones completas de sí mismas, por eso algunas discusiones parecen imposibles, no porque falte inteligencia, porque el riesgo percibido ya no es intelectual, es existencial.
El Papa entra en conflicto cuando observa esto: que algunas de las ideas que más protege quizá ya no están explicando el mundo, quizá están sosteniendo una identidad.
Esa observación no obliga a abandonar nada, solo abre una pregunta distinta ¿Todavía sostienes esa idea porque te convence o porque ya no sabes quién serías sin ella?
Quizá una forma poco mencionada de evolucionar consista en permitirte revisar algo importante sin interpretar inmediatamente que estás perdiéndote a ti mismo.
_____
Si este texto dejó una pregunta que no se resuelve únicamente encontrando nuevos argumentos, quizá valga la pena darle un espacio distinto.
"De EL LOCO a EL MUNDO"
Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.
Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189

No hay comentarios:
Publicar un comentario