CAMBIAS DE CAMINO, PERO SIEMPRE LLEGAS AL MISMO LUGAR

Existe una idea muy común: cuando algo deja de funcionar, hay que cambiar. 


Muchas veces es cierto, hay decisiones que necesitan tomarse, relaciones que deben terminar, etapas que tienen que concluir y proyectos que ya no representan lo que somos.


Cambiar forma parte de la vida, pero no todo cambio produce transformación, hay personas que cambian constantemente de escenario y, aun así, sienten que ciertos conflictos regresan con distintos nombres.


La pareja cambia, el trabajo cambia, la ciudad cambia, los amigos cambian, incluso cambian los libros que leen o la manera en que entienden la espiritualidad, sin embargo, algo permanece, no es porque exista mala suerte, es porque la estructura desde la que interpretan la realidad continúa siendo la misma, el conflicto deja de pertenecer a la persona y comienza a pertenecer al escenario, y esa diferencia suele pasar desapercibida.


Resulta más sencillo cambiar de lugar que cambiar la posición desde la que habitamos ese lugar, por eso algunas personas pasan años buscando el siguiente método, el siguiente maestro o la siguiente oportunidad, convencidas de que ahí encontrarán la transformación que siguen esperando, pero a la vez, evitando, no porque no quieran cambiar, sino porque, en ocasiones, el movimiento, la búsqueda también puede convertirse en una forma de evitar el verdadero cambio.


¿Qué parte de tú vida sigues intentando resolver afuera cuando continúa organizándose desde adentro?


El Papa se manifiesta cuando esa pregunta deja de parecer una amenaza y comienza a convertirse en una posibilidad, porque cambiar de escenario puede ofrecer nuevas experiencias, pero cambiar la forma de relacionarte con esas nuevas experiencias puede cambiar una vida.



Si reconoces que ciertos patrones siguen apareciendo, aunque cambien las circunstancias, quizá valga la pena explorarlos en un espacio donde la pregunta no sea qué cambiar, sino desde dónde estás viviendo aquello que se repite.


"De EL LOCO a EL MUNDO"

Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.


Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189






NO BUSCAS QUIEN TE AYUDE A PENSAR, BUSCAS QUIEN CONFIRME QUE YA TENÍAS RAZÓN

 Una parte importante de la vida consiste en aprender de otros, eso no es debilidad, nadie construye criterio completamente solo.


Leemos, escuchamos, observamos y tomamos referencias, y eso para nada esta mal, pero el problema aparece cuando dejamos de notar qué estamos buscando realmente, porque no siempre buscamos comprensión, con frecuencia buscamos alivio, alguien que diga que vamos bien, que confirme nuestra interpretación y que convierta nuestras dudas en tranquilidad.


Eso explica algo que ocurre comúnmente: personas que consumen mucho contenido y cambian muy poco.


Ya no falta información, ya no están buscando algo nuevo, están buscando reconocimiento, validación y aprobación, y eso vuelve difícil el aprender nuevas formas de ver la vida, porque aprender no consiste únicamente en incorporar algo, también implica permitir que algunas cosas pierdan sentido.


El Papa se manifiesta de una forma curiosa, no cuando encontramos una figura de referencia, sino cuando dejamos de distinguir entre guía y validación.


Una guía amplía posibilidades, la validación excesiva suele reducirlas, y aquí aparece una pregunta que vale la pena plantearse: ¿Las personas que más escuchas te ayudan a pensar o te ayudan a seguir igual?


Esta pregunta no para dejar de admirar, no para desconfiar de los que consumes o las personas que cercanas a ti, solo para recordar algo, una conversación valiosa no siempre deja tranquilidad, muchas veces deja trabajando algo, una forma diferente de percibir la vida.



Si este texto abrió una pregunta que sigue apareciendo incluso cuando buscas nuevas respuestas, quizá valga la pena darle un espacio distinto.

"De EL LOCO a EL MUNDO"

Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.


Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189






LEES, ENTIENDES, REFLEXIONAS, PERO TU VIDA SIGUE IGUAL

 Vivimos en una época que exalta mucho el conocimiento, eso tiene algo valioso, nunca había sido tan fácil acceder a ideas, autores, conversaciones y perspectivas distintas, pero junto con esa posibilidad apareció algo más, la sensación de que comprender equivale a avanzar.

 

Uno escucha, lee, observa, consume contenido y poco a poco parece que algo está cambiando, aunque realmente las escenas de la vida sigan ocurriendo casi igual.

 

No es falta de inteligencia, tampoco falta de interés, es una confusión frecuente porque el conocimiento tiene una propiedad interesante “anticipa una transformación” permite imaginarla, nombrarla, incluso explicarla, pero percibir una vida distinta no necesariamente implica empezar a vivir distinto.

 

Ahí aparece una pregunta que es obligatorio realizarte: ¿Qué parte de todo lo que sabes ya cambió realmente algo en tu vida?

 

Porque una persona puede conocer mucho sobre vínculos y seguir repitiendo el mismo tipo de encuentro, puede entender mucho sobre libertad y continuar respondiendo desde su cotidiano cautiverio, puede hablar durante años sobre conciencia sin modificar casi nada.

 

No hay fracaso en eso, hay una observación de la vida, sólo eso, porque comprender no siempre transforma, a veces solo prepara.

 

Quizá parte del trabajo interior consista en distinguir cuándo seguimos aprendiendo y cuándo empezamos a usar el conocimiento para posponer el movimiento, porque hay ideas que explican la vida y otras que comienzan a exigir habitarla.

Si este texto abrió una pregunta que lleva tiempo apareciendo y descubres que ya no basta con comprenderla mejor, quizá valga la pena darle su lugar terapéutico.

 

"De EL LOCO a EL MUNDO"

Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.

 

Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189