TU OPINIÓN MUCHAS VECES ES PERTENENCIA

 Existe una forma de pertenencia que rara vez se reconoce como tal, no aparece como grupo ni aparece como identidad explícita, aparece como coincidencia.


Personas que comparten ciertas ideas, ciertas formas de interpretar, ciertas certezas, y con el tiempo, algo curioso ocurre, las ideas que comenzaron como coincidencia dejan de sentirse externas, empiezan a sentirse propias, eso no tiene nada de problemático, el pensamiento siempre nace dentro de una tradición, una familia, una época, una conversación, la dificultad aparece cuando una idea deja de ser pensamiento y comienza a funcionar como condición de pertenencia.


Desde la condición de pertenencia, revisar la idea deja de ser sencillo, no porque falten argumentos, porque aparece una pérdida posible, perder reconocimiento, perder cercanía, perder un lugar conocido, y pocas cosas resultan tan exigentes como revisar algo que también sostiene vínculos.


Por eso, algunas discusiones nunca avanzan, no porque falte información, sino porque lo que está en juego no es una conclusión, lo que está en juego es la forma de permanecer del gremio al que se pertenece.


El Papa entra en conflicto cuando empieza a notar esto, cuando descubre que algunas de sus opiniones más firmes quizá nunca fueron elegidas en libertad, quizá fueron respuestas razonables dentro del contexto donde aprendió a existir, y esa autobservación cambia muchas cosas, porque ya no se trata de destruir ideas, se trata de descubrir qué función cumplen.


Hay ideas que explican el mundo, otras organizan identidad, y otras permiten seguir perteneciendo, confundir esas funciones suele volver muy difícil pensar, porque cada pregunta empieza a sentirse como amenaza.


Quizá por eso evolucionar intelectualmente no consiste en acumular nuevas respuestas, consiste en desarrollar la capacidad de revisar algo sin vivir cada cambio de idea como una expulsión de algún gremio, y posiblemente una de las formas más discretas de libertad sea esta: seguir teniendo vínculos sin renunciar al derecho a tener un pensamiento propio.


Si alguna parte de este texto dejó más preguntas que conclusiones y notas que ciertas repeticiones en tu vida ya no se resuelven únicamente comprendiéndolas, tal vez vale la pena trabajarlas en otro nivel.


"De EL LOCO a EL MUNDO"

Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.


Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189





CONFUNDES REPETIR CON COMPRENDER

Hay una diferencia que suele pasar desapercibida, la diferencia entre reconocer una idea y transformarse con ella.


Esa diferencia no es pequeña, porque gran parte de nuestra cultura valora mucho la comprensión, leer, escuchar, entender y poder nombrar, porque se cree que el lenguaje organiza la experiencia, y hay un momento donde el conocimiento empieza a producir un efecto, una sensación de llegar a algo, uno entiende y aparece una especie de tranquilidad, como si haber encontrado la explicación fuera equivalente a haber resuelto el problema.


Pero no necesariamente ocurre así, hay personas capaces de describir con precisión aquello que todavía no pueden vivir, personas que hablan sobre libertad y siguen respondiendo desde miedo, personas que hablan sobre amor y siguen buscando aprobación, personas que hablan sobre conciencia y siguen funcionando desde automatismos, y no hay contradicción, esto se debe a una confusión no evidente, pensar que conocer una idea equivale a haber atravesado la experiencia.


El Papa inicia una pregunta incómoda justo ahí ¿Qué parte de lo que llamas comprensión sigue ocurriendo únicamente en el lenguaje?


Porque comprender algo no necesariamente cambia una vida, con frecuencia sólo cambia la manera de explicarla.


La transformación tiene otro ritmo, más lento, menos diplomático, menos visible y no siempre produce frases, a veces produce decisiones, a veces produce renuncias, o a veces modifica relaciones. 


Eso obliga a aceptar algo difícil: hay conocimiento que no se posee sólo por el simple hecho de poder explicarlo, y hay conocimiento que no se puede explicar, pero se manifiesta cuando empieza a reorganizar la manera de existir.


Por eso, algunas personas acumulan respuestas, conocimiento fácil de explicar, pero nunca vivido, y desde esa situación de vida, siguen sintiendo que algo no termina de moverse, no porque les falte información, sino porque todavía están esperando que una idea haga el trabajo que solo puede hacer una experiencia.


Si quieres trabajar esto metodológicamente, puedes escribirme por mensaje directo o WhatsApp.


"De EL LOCO a EL MUNDO"

Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.


Informes WhatsApp: +52 55 3119 8189





DEFIENDES IDEAS QUE NUNCA ELEGISTE

 Existe una experiencia que suele parecer más excepcional de lo que realmente es, descubrir que una idea que llevabas años llamando propia en realidad se instauro antes de que tu nacieras. 


Esta idea (o ideas) no aparece como imposición, por eso cuesta verla, aparece como algo normal, un lenguaje cotidiano, formas aceptadas de interpretar el mundo.


Uno aprende qué significa tener éxito, qué significa amar, qué significa fracasar, qué significa ser una buena persona, y durante mucho tiempo ese significado parece suficiente, no porque haya reflexión en el significado, más bien es porque hay continuidad en la forma de pensar.


El pensamiento heredado tiene una característica importante: funciona mejor cuando deja de cuestionarse como pensamiento heredado y se acepta como pensamiento propio.


Cuando esto sucede, el pensamiento se vuelve natural e indiscutible, pero aparece una paradoja “defendemos con más fuerza las ideas que menos hemos revisado.”


No porque sean ideas más verdaderas, sino porque están más cerca de nuestra identidad y cuestionarlas es sumamente incomodo, a veces incluso injusto, como si revisar esas ideas implicarían traicionar algo.


Pero debes estar tranquilo, el revisar no destruye necesariamente, a veces solo devuelve responsabilidad, porque una vida examinada no consiste en rechazar todo lo recibido, consiste en dejar de relacionarte con ello como si hubiera aparecido solo.


El Papa inicia su conflicto en ese punto, cuando deja de preguntarse “¿Esto está bien o está mal?” y empieza a preguntarse “¿Cómo llegué a creer esto?”


La diferencia parece pequeña, pero cambia completamente la relación con el pensamiento, porque descubrir el origen de una idea no obliga a abandonarla, solo impide seguir llamándola propia por costumbre, y quizá una parte importante de evolucionar no consista en producir nuevas ideas, sino en descubrir cuáles de las anteriores nunca habíamos elegido realmente.


Si quieres trabajar esto metodológicamente, puedes escribirme por mensaje directo o WhatsApp.


"De EL LOCO a EL MUNDO"

Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.


Informes WhatsApp: +52 55 3119 8189