Hay personas que aseguran haber elegido la vida que tienen, pero cuando comienzan a contar su historia aparece algo interesante, eligieron una profesión porque era lo esperado, eligieron una forma de vivir para evitar conflictos, eligieron una relación porque temían quedarse solas, eligieron quedarse porque cambiar parecía demasiado costoso.
A riesgo de equivocarme, muchas de esas decisiones nunca fueron verdaderas elecciones, fueron adaptaciones y existe una diferencia importante entre ambas.
Adaptarnos nos ayuda a pertenecer, elegir nos obliga a asumir la responsabilidad de aquello que construimos.
Según lo que yo pienso, una de las enseñanzas más importantes de El Enamorado consiste precisamente en mirar ese lugar, no preguntarnos únicamente qué elegimos, preguntarnos desde dónde elegimos.
Porque una misma decisión puede nacer del amor propio o del miedo, del deseo o de la culpa, de la libertad o de la necesidad de aprobación, la decisión puede parecer la misma, pero la vida que construye suele ser completamente distinta.
Tal vez por eso el trabajo interior no comienza cuando encontramos el camino correcto, tal vez comienza cuando descubrimos que muchas de las decisiones que sostienen nuestra vida nunca fueron revisadas y esa revisión no busca culpar a nadie, busca recuperar algo que pocas veces nos enseñaron: la posibilidad de elegir conscientemente.
—
Si esta reflexión hizo que recordaras una decisión importante de tu vida, quizá no sea necesario preguntarte si fue buena o mala, tal vez la pregunta más útil sea otra:
¿Esa decisión nació de lo que realmente querías o del miedo a perder algo si elegías diferente?
Si quieres trabajar esa pregunta acompañado, puedes escribirme.
"De EL LOCO a EL MUNDO"
Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.
Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189


