Durante mucho tiempo creemos que el cambio llegará cuando ciertas personas actúen de otra manera, esperamos que alguien comprenda, que pida perdón, que reconozca el daño que hizo o que deje de comportarse igual. Mientras esa expectativa permanece, nuestra vida también queda detenida.
A riesgo de equivocarme, uno de los momentos más importantes
del trabajo interior aparece cuando dejamos de preguntarnos únicamente por los
demás y comenzamos a preguntarnos por nosotros.
No porque los demás dejen de influir, sino porque
descubrimos que nuestra forma de responder también forma parte de la historia.
Según lo que yo he visto en consulta, esa pregunta no
produce culpa, produce libertad, porque deja de colocar nuestra vida en manos
de personas que quizá nunca cambien y devuelve la atención hacia el único lugar
donde realmente podemos trabajar: nosotros mismos.
Eso no significa aceptar cualquier cosa, tampoco permanecer
donde existe violencia o maltrato, significa reconocer que, aun cuando no
podamos decidir por los demás, sí podemos transformar la manera en que nos
relacionamos con ellos.
Tal vez ahí comienza una parte importante del trabajo
interior, no cuando conseguimos que el mundo responda como esperamos, cuando
dejamos de depender de esa respuesta para empezar a construir una vida distinta,
eso es integrar al arcano El Papa en nosotros.
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Si llevas tiempo esperando que alguien cambie para sentirte
en paz, quizá valga la pena preguntarte cuánto de tu vida sigue dependiendo de
una decisión que nunca estuvo en tus manos.
Si quieres explorar esa pregunta dentro de un proceso
terapéutico, puedes escribirme.
"De EL LOCO a EL MUNDO"
Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.
Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189

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