Con frecuencia se piensa que el trabajo interior consiste en aprender, leer un libro, escuchar una conferencia, tomar un curso o descubrir una nueva forma de entender la vida.
Todo eso puede aportar algo, pero, según lo que yo he
observado, no es ahí donde comienza la transformación.
He conocido personas con una enorme capacidad para explicar
su historia y, aun así, seguir viviendo los mismos conflictos.
También he conocido personas con pocos conceptos
psicológicos que, al empezar a observar honestamente sus decisiones, cambiaron
la manera de relacionarse consigo mismas y con los demás.
Esa diferencia me parece importante, porque el conocimiento
puede ampliar nuestra comprensión, pero observarnos cambia la relación que
tenemos con nuestra propia vida.
La integración de El Papa no consiste en acumular
respuestas, consiste en desarrollar la capacidad de mirarse sin necesidad de
defenderse.
A riesgo de equivocarme, ese es uno de los momentos más
difíciles de un proceso terapéutico, no porque la persona descubra algo
terrible sobre sí misma, sino porque deja de explicar su vida únicamente desde
las circunstancias y empieza a reconocer la parte que también le corresponde
transformar.
Ese momento no produce culpa, produce responsabilidad, y
cuando aparece la responsabilidad, el cambio deja de depender de que el mundo
sea diferente, empieza a depender de la relación que establecemos con nosotros
mismos.
Tal vez por eso el trabajo interior no sea un camino para
encontrar una versión perfecta de uno mismo, tal vez sea el camino para dejar
de vivir en automático.
—
Si al leer este texto reconociste que llevas mucho tiempo
buscando respuestas y muy poco tiempo observando cómo vives aquello que ya
sabes, quizá haya llegado el momento de iniciar un trabajo donde el objetivo no
sea entenderte más, sino empezar a transformarte.
"De EL LOCO a EL MUNDO"
Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.
Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189

No hay comentarios:
Publicar un comentario