Hay personas que conocen perfectamente la decisión que quieren tomar, no les falta información, no necesitan pensarla un poco más, sin embargo, pasan los meses y nada cambia.
En muchas ocasiones no están esperando una respuesta, a riesgo de equivocarme, están esperando un permiso, que alguien les diga que no están equivocados, que apruebe su decisión, que les confirme que pueden avanzar sin sentirse culpables.
Una de las manifestaciones de El Enamorado aparece cuando seguimos entregando a otras personas la autoridad para validar aquello que ya sabemos importante para nosotros.
Según lo que yo pienso, esto no ocurre únicamente con decisiones grandes, también aparece cuando callamos una opinión, cuando posponemos un proyecto, cuando dejamos para después una conversación necesaria, cuando seguimos viviendo de una manera que hace tiempo dejó de representar lo que queremos.
Esperar una opinión puede ser prudente, esperar que alguien autorice nuestra vida es diferente, porque mientras ese permiso no llega, el tiempo sigue pasando y la decisión permanece detenida.
Tal vez el trabajo interior no consista en convencer a los demás de que comprendan nuestras elecciones, tal vez consista en reconocer que hay decisiones que solo nosotros podemos asumir.
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Si al leer este texto apareció una decisión que llevas tiempo posponiendo, quizá la pregunta no sea quién tendría que darte permiso, tal vez la pregunta sea: ¿Qué temes perder si decides avanzar sin que todos estén de acuerdo?
Si deseas trabajar esa pregunta dentro de un proceso terapéutico, puedes escribirme.
"De EL LOCO a EL MUNDO"
Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.
Contacto: WhatsApp +52 55 3119 8189

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