EL LOCO: EL CONFLICTO

 El conflicto de El Loco no es la falta de respuestas.


Es algo más incómodo:

querer avanzar sin hacerse cargo de lo que implica avanzar.


Muchas personas viven con una sensación constante de inquietud.

Sienten que algo no está bien, que hay algo que cambiar, que la vida podría ser distinta… pero no terminan de dar el paso.


Y entonces buscan respuestas.


Leen, preguntan, analizan, piensan.


Pero el conflicto de fondo no se resuelve así.


Porque El Loco no representa una respuesta clara.

Representa un movimiento.


Un salto.


Una decisión que no está completamente garantizada.


Ahí es donde aparece el miedo.


No al cambio en sí, sino a lo que ese cambio exige:

incertidumbre, incomodidad, pérdida de control.


Entonces la mente hace algo muy común:

pospone el movimiento buscando más claridad.


“Cuando entienda mejor…”

“Cuando esté más seguro…”

“Cuando tenga todo resuelto…”


Pero ese momento no llega.


Porque lo que se necesita no es más entendimiento.

Es disposición para avanzar sin tener todo bajo control.


Ese es el verdadero conflicto de El Loco:


Saber que algo tiene que cambiar…

y al mismo tiempo resistirse a dar el paso que lo cambiaría todo.


Hay procesos que no avanzan con más información,

sino con acompañamiento.




No hay comentarios:

Publicar un comentario