DEJAR DE DEMOSTRAR TAMBIÉN ES EMPEZAR A DESCANSAR

 Hay una forma de agotamiento que no se resuelve durmiendo, no viene solo del trabajo, ni de las responsabilidades, ni de la rutina, viene de sostener una imagen constante.


Ser fuerte, capaz, estable, el que resuelve, todo ello durante mucho tiempo parece funcionar, incluso es valorado socialmente, las personas alrededor lo reconocen: “siempre puedes”, “nunca fallas”, “eres fuerte”, etc.


Pero lo que no se ve es el costo interno, porque sostener una imagen implica no mostrar ciertas partes, el cansancio, la duda, la necesidad, la fragilidad, y cuando eso se reprime durante mucho tiempo, el cuerpo y la mente se saturan.


La Emperatriz en integración empieza a cuestionar esto, se da cuenta de que no necesita demostrar constantemente para tener valor.


No tiene que probar que puede con todo para ser suficiente, y desde esa nueva situación de vida, empieza a soltar, no sus responsabilidades, no su capacidad, suelta la exigencia de sostener una imagen perfecta y eso cambia la experiencia interna.


El descanso real no viene solo de parar, viene de dejar de actuar, dejar de sostener una versión de ti que ya no es sostenible y permitirte ser más humano, más real, menos perfecto, porque mientras tu vida sea una prueba constante, el descanso siempre será parcial, pero cuando dejas de demostrar, aparece algo distinto: tranquilidad.


Si quieres trabajar esto metodológicamente, puedes escribirme por mensaje directo o WhatsApp.


"De EL LOCO a EL MUNDO"

Método Psicoevolutivo de Transformación Arquetípica.


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